
Radiante flor olorosa
eres Virgen de la fe
la madre más hermosa
que un cristiano pueda tener
en la hora dolorosa.
Desde el cielo a Sevilla
hay el mismo camino
cuando de forma sencilla
bajaron a la Macarena
para que fuera bendita
y llena de pureza.
Por eso a ti, Virgen de los Dolores,
te pensaron en una quimera
entre Montañés y la Roldana,
entre Astorga y Juan de Mesa,
te pensaron con los ángeles,
los querubines y los profetas,
te idearon entre filigranas
y solo vestida de hebrea
para que Sevilla te contemplara
admirando tu grandeza,
proclamándote soberana
de los cielos y la tierra
de esta ciudad mariana
siendo Tú la recompensa
que en Torreblanca esperaban
humildes nazarenos de promesa
revestidos de amaranto
con la única prebenda
de postrarse a tus plantas
para seguirte dondequiera
que tu mano nos guíe
hasta la promesa eterna
y encontrarnos con tu cara
de infinita belleza
dibujada entre pétalos
por la luna y las estrellas,
coronada por tu palio
con los seises que te esperan
a la puerta de los cielos
para cantarte este poema:
Blanca rosa de pureza
de Torreblanca inmaculada
tienes por nombre la nobleza
de ser por Sevilla coronada
y en tu barrio la certeza
de ser la dolorosa más amada.
eres Virgen de la fe
la madre más hermosa
que un cristiano pueda tener
en la hora dolorosa.
Desde el cielo a Sevilla
hay el mismo camino
cuando de forma sencilla
bajaron a la Macarena
para que fuera bendita
y llena de pureza.
Por eso a ti, Virgen de los Dolores,
te pensaron en una quimera
entre Montañés y la Roldana,
entre Astorga y Juan de Mesa,
te pensaron con los ángeles,
los querubines y los profetas,
te idearon entre filigranas
y solo vestida de hebrea
para que Sevilla te contemplara
admirando tu grandeza,
proclamándote soberana
de los cielos y la tierra
de esta ciudad mariana
siendo Tú la recompensa
que en Torreblanca esperaban
humildes nazarenos de promesa
revestidos de amaranto
con la única prebenda
de postrarse a tus plantas
para seguirte dondequiera
que tu mano nos guíe
hasta la promesa eterna
y encontrarnos con tu cara
de infinita belleza
dibujada entre pétalos
por la luna y las estrellas,
coronada por tu palio
con los seises que te esperan
a la puerta de los cielos
para cantarte este poema:
Blanca rosa de pureza
de Torreblanca inmaculada
tienes por nombre la nobleza
de ser por Sevilla coronada
y en tu barrio la certeza
de ser la dolorosa más amada.