domingo, 1 de julio de 2007

San Salvador

Sedente y tranquilo. Así es el mejor inquilino del Salvador. Y que ilustrativo, al fondo, el rótulo de la plaza. Su mejor obra, para un Arcediano, el de Carmona; su mayor engaño, el Gran Poder, que al final resultó ser de un discípulo suyo de Córdoba, afincado aquí en Sevilla.
En su marmóreo pedestal bajo el abrigo del vuelo de las palomas, entre el Primitivo Quiosco y la Catedral del Amor. Entre el fresco de la Real, Antigua e Ilustre Bodega, y hasta con ceras e inciensos perfumados. Es que no se merece menos.
Allí se encuentra descansando del trabajo de una vida Juan Martínez Montañés. Al parecer, un jiennese de Alcalá la Real que buscando fortuna después de su aprendizaje en Granada en esta bella ciudad, donde creó escuela.
Pero no quiero hablaros de Montañés. Quiero hablaros de ese rincón, El Salvador, donde las tardes bajo las velas, entre aromas de naranjos e inciensos de esquinas; entre San Juan de Dios y la antigua mezquita; entre rojos de grandeza y grieses de olvidos. Entre todo eso se hace Sevilla más bella en verano. El manto estrellado cubrirá la plaza y los pies de la Pasión, recordar una mítica 'rampla' desde la que saltamos al silencio del vacío seguido por una centuria de sueños, donde en el mismo sitio vimos nacer a la amargura de una tarde de domingo, entregamos nuestra caridad y hayamos el refugio de salud.
¿Será verdad que en El Salvador hace falta una fuente, fuente de vida, que además de brotar de ella caldos de la tierra, manen por sus bocas sueños de primavera?

viernes, 29 de junio de 2007

La Coronación de Cristo

Esta foto que les traigo está tomada de un 'foro cofrade'. Les pongo en situación: Jueves Santo, Archicofradía de Ntra. Señora del Valle. Es la reliquia de la Santa Espina que saca dicha corporación cada Semana Santa, la cual tomaron como propia después de una largo pleito con la Hermandad de la Lanzada, tras su estancia en San Martín.

Y les pongo primero esta foto antes de la que me gustaría mostrarles para hacer una pequeña reflexión: hay que ver lo que duele una espina. Y nuestro Señor tenía una corona de ellas.

Dicen que Jesús cenó en los Terceros, lo tomaron preso en el Tiro de Línea. Después se lo llevaron a San Juan de la Palma para coronarlo de Amargura. Al poco, hasta Los Remedios, para atarlo a una columna. Y después a la Anunciación.

En la misma Anunciación que el Ángel le dice a María que tendrá en sus entrañas al Santísimo Sacramento. En la misma iglesia, Anunciación y Encarnación, donde residieron tantísimos años los 'compañeros de Jesús'. Y donde ahora reside el Amor de Cristo y el Valle de María, al final de Laraña, se torna en cálida tarde de ojos verdes y dulce conversación.

Pues allí, es donde coronan cada Jueves Santo a Cristo. Y le ponen una clámide como si estuviera cosida con halagos de querubines mientras unos serafines, como los mismos que cantan en la Catedral, entonan melodías, pues más dulce es el Camino al Calvario con niños que lo acompañan.

Pero realmente, a Cristo lo coronan a los pies de la Giralda. Y lo comprobaréis cuando veáis como hasta el mismo incienso, las estrellas y la luna no quieren perder la oportunidad de ver esta bella estampa.

jueves, 28 de junio de 2007

Nazareno de Sevilla

Eres noche de Sevilla
y gloria de su palio,
bordado de su bambalina,
y cuenta de su rosario.

Nazareno de percalina,
de alpargata y esparto,
nazareno de Sevilla
de merino y amaranto.

Eres flor de la peana
y vela del candelero,
plegaria sevillana
y rocío del cielo,
que nace en la mañana
y que viste con esmero
capa de lana
y túnica de terciopelo.

Nazareno de percalina,
de alpargata y esparto,
nazareno de Sevilla
de merino y amaranto.

Eres escudo del faldón
y cristal del guardabrisa
que protege con amor
y guarda con premisa
la más bella flor,
la de la tez bellísima.

Nazareno de percalina,
de alpargata y esparto,
nazareno de Sevilla
de merino y amaranto.

Eres nazareno de Sevilla
la gloria y la razón,
arquitecto de maestría
caminante por amor,
dulzura al mediodía
y en la tarde, compasión,
nazareno de Sevilla
penitente de pasión,
sentimiento de cercanía
rebosante el corazón,
llevas el alma encendía
por el Cristo de tu devoción,
nazareno de Sevilla,
que en ti llevas el candor
de servir en la cofradía
desde el preste al muñidor.

Nazareno de percalina
de alpargata y esparto,
nazareno de Sevilla
de merino y amaranto.

El Señor


Silencio que pasa el Señor.
Duerme Sevilla en el ruido de la noche
y su corona es el broche
que nos llena de amor.

Camino del Calvario camina Cristo
derramando su mirada
entre la gente callada
que ya lo han visto

y se calla la noche y se apaga el día,
y se templa la mar abriendo la alborada,
el cielo, celeste túnica estrellada,
vibra con coros angelicales de alegría.

Pasa el Señor con la cruz del querer
llevándola por nosotros a cuesta,
esa cruz, que siempre la lleva puesta,
y por eso al Señor lo llaman Gran Poder.

martes, 26 de junio de 2007

Bendita sea tu pureza

Hoy me ha pillado un día malo, la verdad. No encontraba ni ganas ni motivos para escribir, pero no quería dejar pasar el día en blanco. Un día en blanco es un día no vivido. Por eso, en lugar de crear nada nuevo, solo os dejaré una rima conocida pero que con esta imagen, seguro que da mucho que pensar.

Bendita sea tu pureza
y eternamene lo sea
pues todo un Dios se recrea
en tran graciosa belleza.
A ti celestial princesa
Virgen sagrada María
yo te entrego en este día
alma, vida y corazón
mírame con compasión,
no me dejes Madre mía.

lunes, 25 de junio de 2007

...el día de San Lorenzo

Ya pensé una vez en escribir mi rara vida cofrade. Pero esta vez, las palabras del Aguaó me animan a hacerlo. Realmente es una peripecia, pero tiene su punto y hasta gracia.
De una familia de poca tradición cofrade, ninguna, pero con una madre piadosa y un padre bautizado a los pies de la Esperanza Macarena, comienza mi 'currículum cofradiero'. Al poco de nacer, mi pía madre quiso hacerme hermano de una cofradía, por lo que estuvo dubitando entre la señera Hermandad de La Calzá y la novísima Hermandad de La Sed. Al entrar un día en una tienda del barrio le preguntó a la dependienta, de prolongada carrera cofrade, cuál era la corporación más conveniente, sin saber mi madre que la susodicha era antigua vecina de Nervión y que le respondería con esa Hermandad, La Sed.
Con el paso de los años, nos hemos dado cuenta de que fue una gran elección. No lo digo ya por sus Titulares, que me encantan aunque tenemos que reconocer que es una Hermandad que le queda mucho trayecto y un largo camino, lo digo porque mi madre me hizo hermano de esa bendita Hermandad sin saber que la festividad de Santa María de Consolación se celebraba el día 8 de septiembre, casualmente, el mismo día que su aniversario de bodas. Con los años, mi hermano menor, nacería también en el citado día.

A los pocos años de aquello, en 1994 se fundó la Hermandad de mi barrio, la Hermandad de los Dolores de Torreblanca. He salido en ella desde que me hiciera hermano, es decir, trece años vistiendo todo tipo de hábitos en ella y es para mí un orgullo como esta Hermandad se va abriendo paso entre ilustres Cofradías, como la suya del Traspaso, de la cual tiene muchísimo que aprender. Como podemos observar, hasta ahora, dos cofradías elegidas por mi madre.

Pasaron los años y comence a tener conciencia cofrade. Entonces me enamoré de una vecina de la Calle Larga de Triana, una vecina llena de Pureza que camina siempre detrás de un 'caído', como nosotros. Me hice hermano de la Esperanza, esta vez, por voluntad propia. Y no me gusta esta Hermandad precisamente por la noche mágica en la que sale, más bien por momentos recogidos y llenos de emoción, como los traslados a Santa Ana, el Triduo de Navidad o el Corpus. Cuando uno siente Triana siente otra Semana Santa.

Y finalmente, la creo que es la cofradía de mis amores. La Primitiva Hermandad de los Nazarenos. Fue poco a poco, una vez fui a la capilla; otra, le recé a María Santísima. Pasaba las tardes allí, escuchaba Misa entre la calima del verano y el crepitar de las velas encendidas. Este año 2007 fue la primera vez que me vestí de ruán.

Solo hago estación en tres de ellas, excepto en la Esperanza de Triana. Pero me vuelven loco otras muchas, especialmente la Amargura y la Hermandad de los Toneleros, que son fuera de serie. Por si le interesa y le parece curioso, mi cumpleaños es el día de San Lorenzo y me bautizaron el día de San Francisco de Asís...

domingo, 24 de junio de 2007

Santa Cruz

Sopla sin descanso la dulce brisa
acariciando con amor el sudario,
que pende de la Cruz en el Calvario.
Sopla el viento, revuelto y con prisa,

cuan suspiro de malévola sonrisa.
Solo queda el patíbulo escenario
mientras Cristo yace en el Sagrario
-entregado por amor sin premisas-

para regalarnos la eterna vida,
siendo Jesucristo del mundo la luz
que a todos nos alumbra Su venida,

aguardando en la eterna juventud
la más bella oración escogida
para recibir el Triunfo de la Cruz.

Cruz inmortal, sobre todo pecado
triunfante te levantas vencedora,
y a tus plantas llora la Mediadora
porque su Hijo ha muerto crucificado.

Cruz triunfal, con paño inmaculado
y manchado de sangre redentora
del Hijo de Dios, que murió otrora,
y que con su muerte nos ha Salvado.

Santa Cruz, brazos abiertos al cielo
esperando el abrazo del Redentor.
Santa Cruz, suspiros llenos de anhelos

esperando la gloria junto al Creador.
Santa Cruz, señal del amargo duelo
porque se va Cristo, muerto por amor.

Cruz de sacrificio, dolor y pasión
sola queda entre pétalos de rosas,
flor enhiesta candente, la más hermosa,
que nos conduce a la Salvación.

En tus brazos termina la traición
de la entrega por amor más honrosa
siendo el Mesías la ofrenda gloriosa
que se ofrece por la Redención.

Y por siempre seas santa y alabada,
señal digna de veneración,
Santa Cruz que al cielo estás alzada,

con María, escogida en la creación:
Ella es madre virginal encarnada,
Tú, camino de la Resurrección.

viernes, 22 de junio de 2007

Estrella


Ya no hay estrellas en la noche
ni luceros en la alborada;
ya no hay sones de reproche
en el Gólgota por la mañana.
Ya no suena por la calle
el crujir de tu zambrana
porque no vas en paso de palio
sino que navegas en barca de plata
buscando un nuevo puerto
entre Híspalis y la Cava.
Ya no quedan estrellas en la noche
porque se fueron para Triana
anidando en San Jacinto
entre La O y la Señá Santana,
y el celeste tiene envidia
de Sevilla una Semana
porque la Estrella deja el cielo
para alumbranos en la mañana
de un Domingo de Ramos
donde no paran las campanas.
Y cuando la Estrella venga llorando
por el viejo puente de Triana
la esperará Sevilla con alma dispuesta
como quien espera a la amada
porque la Estrella es rosa de pasión
y lucero de la mañana
cuando llega Domingo Ramos,
entre Sevilla y Triana.

jueves, 21 de junio de 2007

Va por ti, maestro...

Cuan Juan Belmonte al final de una faena; como en la tarde más eterna de La Real Maestranza cuando, entre Lorca con su verso y Mejías con su muleta, se componen los más bellos poemas; como si de Chicuelo se tratara o del Gitanillo de la Cava, así os traigo esta foto.
No hay palabras para describir a lo que hoy es un grandísimo cofrade y mejor amigo. Mirando a su público, callado y expectante, como siempre, con túnica o costal. Con la montera por capirote y la muleta por capa, es curioso como este crío se hizo hermano de la trianera cofradía del Arenal, como soñaba en cada madrugada de Jueves Santo al retornar a su capilla con la Esperanza de la mañana siguiente. Sabía que al andar sus pasos por Pastor y Landero en el Miércoles Santo menos le faltaba para ver 'al Caído' frente a la vieja cárcel.
Con los años, cambió la buena faena de tarde por los costales blancos, y quiso ser uno de esos ratoncitos. Ratones blancos que llevan entre pañuelos de seda a la más olorosa flor de Pasión. Va por ti, maestro...

¿Dónde acaba el amor?

Cuando miro esta imagen siempre pienso lo mismo: ¿dónde acaba el amor?...por supuesto, no me refiero a la genial obra de Juan de Mesa, porque Ese no acaba en ningún sitio, sus brazos abarcan todo el horizonte y su cuerpo todas las alturas. Mientras, se abre su pecho para que vivamos de Él.
¿Dónde acaba el amor?...cuando miro a la Madre de rodillas ante el Hijo veo que aun no se ha acabado, pues el amor de una madre no termina nunca. Es imperecedero. Y cuando miro, en este caso, la estampa del Hijo, compruebo que el amor a su Padre tampoco termina.
Creo, sinceramente, que el amor no se acaba. Siempre comienza entre azahares de primavera, entre redobles y cornetas. El amor se filtra entre los respiraderos y juega con las bambalinas al son del viento, pero no se escapa hacia un horizonte más lejano, solo se enreda en alguna cruz de dolor o se coloca junto a algún sayón para susurrarle al oído quién es el Hijo de Dios.
Como dice San Pablo en sus cartas 'si no tengo amor, nada soy'. También lo canta el grupo Siempre Así, que le salió de escándalo, por cierto. Pero sin amor, y menos sin amor en la contemplación, nada somos.
Al ver la imagen que muestro, no me queda otra que arrodillarme en mi personal monte de lirios y con mis lágrimas enjugar los pies del que fuera Cautivo y Nazareno. Porque después de la muerte, el amor nunca termina. Porque después de este monte de Dolor, siempre nos quedará una mañana clara de Domingo...